Avance en efectivo
Posteado por TeKuLiN | Posteado en Consumismo, Vida Diaria | El día 03-06-2010
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Avances en efectivo
Luego de leer la nota de Radio Bio-Bio respecto a las grandes diferencias que pueden existir al momento de solicitar un avance en efectivo en distintas entidades financieras y bancarias, les comentaré mi experiencia personal que ocurrió justamente el día de ayer.
Tras finalizar mi jornada laboral partí rumbo al trabajo de mi polola para acompañarla a comprar ropa que necesitaba para un evento que se va a efectuar durante el transcurso de hoy, además de que iba a comprar el regalo para su sobrino que está de cumpleaños y también un par de botas nuevas.
Decidió que ella pagaría con plata de su bolsillo la ropa para su trabajo y el regalo de su sobrino, mientras que yo le facilitaría una de las tarjetas que tengo de tiendas para comprarse un par de botas nuevas.
En lo personal, no suelo andar con mucho dinero en efectivo en mi billetera por temas de seguridad, ni siquiera transporto las tarjetas de crédito y solamente las llevo conmigo al momento de realizar alguna compra o transacción, pero luego las vuelvo a dejar en el mueble de mi pieza. Ayer solo llevaba tres tarjetas de tiendas comerciales, que son las que están en el Mall Plaza Norte.
Tras recorrer algunas pequeñas tiendas dedicadas al calzado que hay en el mall, mi polola encontró unas botas que le gustaron, y que para suerte aceptaba una de las tarjetas de crédito de las que poseo, en este caso Ripley.
Las botas tenían un costo de $19.990, por lo que procedimos a realizar la compra a una sola cuota, pero la maquinita que leía la tarjeta al parecer no funcionaba ya que emitía un fuerte pitido y la vendedora paso la tarjeta unas 5 veces antes de que decidiera ir a solicitar un avance a la tienda para comprar las botas al contado, tampoco había tiempo de ir a la casa a buscar dinero en efectivo ya que el mall estaba a unos cuantos minutos de comenzar a cerrar.
Fue así como acudí a Ripley a retirar un avance de $20.000, mi intención era solicitarlo en una sola cuota, pero antes de que dijera algo la persona que me atendió dijo “lo mínimo son 3 cuotas” quede sorprendido, y ante el apuro de poder contar con el dinero acepte mientras que me indicaba que las cuotas iban a quedar en saldos de $9.990 y aparte de eso tuve que firmar un seguro de desgravamen (WTF) y como compensación recibí una cuponera de descuentos, lo que sumando en total puede que llegue a la no menos despreciable suma de $33.000 aprox. sumando el famoso seguro de desgravamen.
Ya no había nada más que hacer, así que mientras caminaba de vuelta a la tienda empece a revisar la famosa cuponera y veo una en especial que me llamo la atención y me hizo sonreír un momento: había un cupón de descuento en botas por $5.000 en tiendas Ripley y asociadas. Algo bueno tenía que salir de todo esto, pero la felicidad duro poco, al final del pequeño cupón y con letras minúsculas leo Válido solo por compras superiores a $45.000, al frente mío vi a Nelson apuntándome con su dedo y riéndose en mi rostro. Y más encima, luego de que mi polola revisará la cuponera, los cupones son válidos solamente con compras hechas con la tarjeta Ripley… BIG FAIL!
Lo importante es que mi polola pudo comprarse las botas que le gustaron para el evento en su trabajo.
Es increíble lo mucho que puedes llegar a pagar por un avance en efectivo en una tienda comercial, aún cuando estos sean montos tan pequeños como $20.000. Si la famosa maquinita no hubiera estado con problemas el costo pagándolo con la tarjeta hubiera sido mucho menor y no tan amarrado como con el famoso avance a 3 meses.
Seré más precavido y para la próxima llevaré algo de efectivo.

Llevo casi 29 años viviendo en Conchalí, y siempre me he sentido orgulloso de vivir en la comuna. Su gente, sus calles con historia como la de la Avenida Altona, que está a pocos pasos de mi pasaje y en el que mi madre y mis tíos me contaban lindas historias que ocurrían ahí con los vecinos, e incluso personas de otras comunas aledañas que iban a pasar las tardes caminando desde Av. Granada hasta Ernesto Ried y en las que incluso se formaron parejas que se casaron y construyeron su vida en el sector.
Todos hemos visto en TV las campañas de Jumbo por demostrar que es un establecimiento que puede darte más por tu dinero, pero no todo lo que se puede llegar a mostrar es color de rosa.




